Pronunciamiento del presidente de la república, alan garcía, en palacio de gobierno por caso espionaje

Fuente: RPP, “La Rotativa del Aire”, edición del mediodía
Lima, 16 de noviembre de 2009

Señores periodistas, muy buenos días.

Con relación a lo acontecido y conocido respecto a un hecho de espionaje por personas de Chile, con la colaboración de un agente peruano, quisiera expresar lo siguiente:

En primer lugar, deseo expresarme con la mayor serenidad y objetividad posibles porque los temas internacionales y los hechos no deben confundir la historia de los pueblos y porque no debemos ver hechos que corresponden a personas o a sectores o instituciones de un Gobierno como responsabilidad de todo un pueblo.

En primer lugar, he sostenido esta mañana una reunión con el Consejo de Seguridad Nacional, con el cual hemos estudiado las declaraciones del agente Ariza; hemos visto algunos de los documentos que demuestran la recepción de dinero proveniente de distintas agencias de la firma Western Union en Santiago; hemos comprobado la transmisión de correos electrónico desde el IP, el origen correspondiente a la computadora del agente Ariza hasta un IP existente en la ciudad de Santiago de Chile.

Después de analizar estas investigaciones quiero expresar ante el país, ante el pueblo chileno, ante Sudamérica y ante la opinión mundial mi rechazo enérgico, categórico, a esta ofensa que se hace a la soberanía del Perú. Creo que estos son actos repulsivos que no corresponden a un país democrático y que dejan muy mal la presencia de Chile ante el mundo.

Queremos creer que estos son algunos sectores, no el Gobierno en su conjunto y, por cierto, no el pueblo chileno; que son algunos sectores que todavía conservan las costumbres dictatoriales y pinochetistas en relación de Chile con sus vecinos.

En segundo lugar, es un hecho claro y comprobado, fehaciente, que ya en 1979 tuvimos un caso similar, lo que demuestra una continuidad en la forma de actuar; y que en el año 2003 le tocó a Argentina ser víctima de un hecho de espionaje de la misma forma. Son muchas pues las coincidencias.

Y menciono, en tercer lugar, que cuando el Perú hizo un propuesta de buena fe para alcanzar un Pacto de no Agresión y lograr una limitación en la compra de armas que nos permita salir con más velocidad de la pobreza, mi propuesta recibió una respuesta destemplada y descortés por parte de algunos miembros o personajes de la política de Chile; pero, en segundo lugar, la compra reciente de armas demuestra que algunos sectores del Gobierno de las Fuerzas Armadas Chilenas hacen caso omiso de la voluntad de los pueblos, que estoy seguro también es la voluntad del pueblo de Chile, reducir estos gastos armamentistas que sólo conducen a retrasar el desarrollo de los pueblos.

Y si esos dos temas los vinculamos con el descubrimiento de esa red de espionaje, de traslado de informaciones y de compra de agentes dentro del Perú, vemos que estamos ante un caso, que ojalá sea el último, que debemos proscribir en la relación de los pueblos de Sudamérica.

Quiero decirles a todos los peruanos que, en este caso, debemos actuar con gran serenidad y tranquilidad porque nosotros tenemos la razón. El Perú víctima de un acto de espionaje ve en este acto de espionaje el temor de quienes así actúan, el complejo de quienes ven con temor el crecimiento del Perú, su desarrollo democrático y económico.

Desde el comienzo del Gobierno dije que este no es un tiempo de conflictos militares, sino un tiempo de una sana competencia económica y comercial, y que el país ordenado y unido podría avanzar muy velozmente a ganar esta carrera, en la cual competimos fraternalmente todos los pueblos.

Y si este avance genera temor y complejo y origina este tipo de comportamientos propios de una “republiqueta” y no de un país democrático,  nosotros lo lamentamos; pero le advierto al pueblo peruano que esto se debe a que el Perú avanza y ese avance crea temor en quienes creyeron ser siempre los adelantados y los abanderados del desarrollo.

Nos toca, con todo respeto, pedir al Gobierno de Chile las investigaciones correspondientes. He pedido al señor Canciller de la República que se entreviste con la Fiscal de la Nación para tener los datos, las declaraciones, las referencias y poder entregárselas por encima de la mesa al Gobierno chileno para que las coteje, para que las investigue y para que pueda darnos las explicaciones correspondientes porque comprendemos que hay mucho de verdad en aquello que el Perú en este momento reclama.

No vamos a hacer de esto un tema bélico, no vamos a hacer de esto una causa de hechos de violencia entre pueblos hermanos. Este es un tema en que ambos Gobiernos tenemos que darnos las explicaciones correspondientes.

Vamos a solicitar a una entidad mundial que verifique las informaciones que obran en las computadoras, en los correos electrónicos enviados, y que verifique los lugares desde los cuales se hicieron giros y pagos mensuales al agente peruano o a la red de la que este formaba parte; y seguramente INTERPOL mundial podrá, a través de todos sus medios y de su neutralidad, demostrar que el Perú hace estas afirmaciones sin caer en ninguna inexactitud.

En ningún momento hemos buscado enfrentarnos a Chile, lo hemos visto como un país hermano, hemos aceptado la presencia de sus inversionistas, de sus profesionales y cuando llegó el momento de llevar al Tribunal Internacional un problema, en el cual creemos tener la razón, escogimos el camino civilizado y pacífico que escogen que escogen las naciones democráticas. Esto no se puede responder comprando más armas, la Corte de La Haya y lo que ella diga no se pueden responder con juegos de guerra, no se pueden responder mostrando los dientes acerados de las armas porque esa no es una costumbre democrática.

Queremos guardar toda la calma, la serenidad y así se lo pido al pueblo peruano, vean en este acto de espionaje un homenaje a la grandeza y al crecimiento del Perú; sólo el débil apela a esas armas, sólo el que se siente menos espía.

Eso es lo que yo veo, finalmente, en este tema y con todo respeto ante la inmensa mayoría del pueblo chileno le digo que lamento que tengamos que tratar públicamente estos temas que el Perú nunca ha provocado. El Perú es y será siempre un país pacifista, un país fraterno y un país por la integración continental; pero con estos medios, con estas actitudes, con estas conductas, resulta muy difícil integrar a nuestros pueblos sobre la sospecha y sobre la desconfianza.

Estoy seguro que la verdad que presentamos se abrirá paso y recibiremos las explicaciones correspondientes.

En ningún momento hemos adelantado que la Presidenta de Chile sea responsable directa o actora de esto y talvez ni sus propios Ministros; pero cualquiera que sea el nivel de los funcionarios o mandos que han hecho esta ofensa contra el Perú, tenemos el derecho pleno de exigir explicaciones.

Que se destierre de Sudamérica el espionaje y que se destierre de Sudamérica la carrera armamentista que lo único que ha hecho es generar más pobreza.

Muchas gracias.

Fin del pronunciamiento

Tm/

 

 

 

 

 

 

_______________________________________________________________________________________________________________
2008 consuladoperusp.com.br | Todos os direitos reservados